La noche del 11 de agosto, el cielo de Altea se sumergirá bajo el fuego. A las doce de la noche y durante casi media hora el fuego de tres mil kilos de pólvora inundará la bahía, al lanzarse de manera simultánea centenares de carcasas desde plataformas flotantes frente a la playa de lOlla y desde la illeta. El Castell de lOlla es un espectáculo difícil de olvidar. La unión del fuego, la música y el mar encienden el nítido cielo alteano en una increíble tormenta de luz, fuego y color. Los fuegos salen a la vez desde la tierra y mar y dejan sin habla a una multitud que abarrota la playa. Horas antes, más de cincuenta mil personas se acomodan por los alrededores para disfrutar de uno de los castillos experimentales más importantes del mundo. Los pavos reales, las grandes palmeras, y las cascadas de caída lenta son momentos trepidantes de un espectáculo que año tras año es seguido por centenares de miles de personas. Los fuegos de lOlla se combinan con una sinfonía creada por el compositor valenciano, Bernardo Adam Guerrero y con poemas del escritor y periodista Ricardo Bellveser. Media hora antes del castillo comienza el espectáculo musical en los jardines de la Casa Gadea, en el corazón de lOlla, y que puede ser seguido en directo por más de 1.200 espectadores. Fuente: www.comunitatvalenciana.com
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